Las infraestructuras de transporte público están constantemente cambiando y favoreciendo las nuevas tecnologías. El partido político de Más Madrid ha propuesto para la capital del país un sistema que conecte zonas mal comunicadas a través de autobuses eléctricos de mayor capacidad y mayor velocidad comercial. Es cierto, que Madrid tiene una de las mejores redes de transporte público de Europa, aunque el planteamiento radial de la red de Metro y Cercanías dificulta los movimientos eficientes entre zonas poco alejadas y externas a la M-30. Nada que no pueda solucionar el coche, pero el transporte público tiene que ofrecer una respuesta.
La propuesta presentada por Más Madrid recibe el nombre de BAV, Red de Bus de Alta Velocidad, que trata de autobuses de gran capacidad para conectar distintos nodos de transporte que no estén conectados de forma directa y que fuerzan al pasajero a tener que ir más al centro y de nuevo alejarse.
¿En qué consiste esta nueva propuesta?
La propuesta se apoya en introducir autobuses de propulsión eléctrica, sin especificar si son de baterías o requieren un tendido eléctrico especializado. En cierto modo, es lo que existía hace décadas, el trolebús. Los autobuses que funcionan mediante baterías podrían prestar el servicio si tuvieran recarga de oportunidad o baterías grandes.
La actual red que existe se complementará con 11 nuevas líneas de Autobuses de Alta Velocidad, con una flota de 155 autobuses de grandes prestaciones que podrían desplazarse a velocidades similares al Metro, lo que significa que estarían por encima de la velocidad comercial del autobús de hoy en día. El truco para poder lograr ese aumento de velocidad es doble, ya que, por un lado, se utilizarían plataformas reservadas, concretamente 207 kilómetros de carril exclusivo. Por otro lado, este método de transporte disfrutaría de prioridad semafórica para agilizar el trayecto.
Se calcula que la oferta de transporte público aumentaría aproximadamente más de 300.000 plazas en horas punta, algo bastante necesario debido al volumen de viajeros que se desplazan dentro del término municipal de la capital.
La línea principal de las 11 proyectadas recibiría el nombre de M-35, para incluir un término medio entre los dos anillos centrales por carretera M-30 y M-40, que conectaría nueve distritos exteriores a la circunvalación interior de la M-30. En resumen, sería como un anillo externo a la línea 6 de Metro, pero a través de la superficie, conectando 13 estaciones de cada línea del suburbano. La red incluye un eje Norte-Sur, desde la Castellana a Villaverde, y también varios ejes Este-Oeste, para conectar los últimos desarrollos urbanísticos y algunas de las entradas a la ciudad.
Toda esta serie de medidas, según la formación política, convivirán con los coches, los carriles bicis, y las aceras más anchas y arboladas. La parte menos amable de esta propuesta es de qué manera quedará ordenado el tráfico con las plataformas exclusivas, en las que físicamente no hay más espacio.
