En el artículo de hoy veremos un ejemplo de empresa que aplica el principio de reciclaje de cables para un doble objetivo. El primero, como herramienta para combatir el cambio climático mediante la menor producción de productos de consumo. Y el segundo como manera eficiente de ahorro en la compra de material. Estamos hablando de una de las compañías eléctricas más productivas a nivel internacional: Endesa. Así, el año pasado la empresa logró reciclar cerca de 3600 t de metal, lo que le ha permitido reducir el consumo eléctrico equivalente a 55 000 MWh.
Cobre, hierro, acero y aluminio son los metales principales que recicla Endesa en sus más de 140 000 centros de transformación y cerca de 1200 subestaciones que componen su conglomerado. De ello se encarga e-distribución, la compañía filial de Endesa. Esta empresa recicló cerca de 3600 t de metales tanto de su red como de sus instalaciones; esta cifra supone un incremento en el material reciclado de más del 50 por ciento que el año anterior. Todo ello gracias al empeño continuo en cuanto a la renovación de los equipos con el fin de elevar la calidad de la red eléctrica.
Los beneficios del reciclado de cables
Llamada “minería urbana”, este tipo de reciclaje se basa en la recuperación de diversos materiales que se emplean en la construcción de la red eléctrica. Ya son muchos los países que se han esforzado por seguir esta senda, y Endesa, en España, es pionera en este sentido. Los beneficios de la minería urbana son múltiples, tanto económicos como medioambientales. La compañía eléctrica más potente de nuestro país así lo expresa: “Recuperar los materiales que ya existen en nuestras ciudades y darles una nueva vida se enmarca además en el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) de Producción y Consumo Responsable que busca, entre otras metas, fomentar el uso eficiente de los recursos y la energía”.
Siguiendo este método de reciclaje, se han ahorrado un 75 por ciento menos de energía para procesar el hierro; en el caso del cobre ha sido un 85 por ciento menos; y en el del aluminio hasta un 95 por ciento. Unas cifras que sin duda demuestran que reciclar cables es una manera eficiente de que una empresa ahorre y sea respetuosa con el planeta.
